Tres formas de pedirte. Un solo albarán.
El pedido entra una vez —del comercial, del cliente o por teléfono— y llega solo al almacén, a la ruta y a la factura. Nadie lo vuelve a teclear.
Ya lo ve el almacén.
El pedido 4.812 entra una vez y no se vuelve a teclear.
Da igual por dónde entre: el comercial en la barra, el cliente desde su móvil o una llamada a la oficina. Los tres caminos acaban en el mismo albarán, con la tarifa de ese cliente ya aplicada.
El comercial, en la barra
40 sApp del comercial · con el histórico del cliente delante
El cliente, desde su móvil
2 minPedido web · repite el de la semana pasada
Por teléfono, como siempre
90 sSe anota en oficina · nadie cambia de costumbre
10 packs agua · 8 cola 2 L
12 vino crianza · 4 café
Para el martes, ruta 02
Pregunta por el yogur
Cuántas manos toca hoy un pedido tuyo.
El mismo pedido de Bar La Plaza, contado dos veces: como sale hoy de la libreta y como entra en Larstel.
Como lo haces hoy
Con Larstel
Datos de ejemploY sale del almacén ordenado por pasillo y por frío.
Entra el pedido
Con la tarifa del cliente aplicada y el histórico delante. Si falta algo, se sabe aquí.
Se prepara por pasillo y por frío
La lista sale ordenada por ubicación, no por el orden en que se pidió.
Sale en su ruta
Se asigna solo a la ruta que le toca y el albarán se genera al confirmar la entrega.
La lista de preparación, las faltas y las sustituciones son tres pantallas del mismo pedido. El almacén no abre nada más.
Ver el módulo de Almacén →Pedidos recurrentes
Los de cada semana se crean solos. Tú solo confirmas lo que cambia.
Larstel aprende cada cuántos días te pide cada cliente y te deja el pedido montado de madrugada, con su tarifa puesta.
Cuatro cosas que nos preguntan antes de cambiar la libreta.
¿El comercial necesita cobertura?
Para tomar el pedido, no. La app lo guarda en el móvil y lo sube en cuanto vuelve la línea; el cliente ya tiene su copia en la mano. En el sótano de un bar es lo normal, y está contado.
¿El cliente ve su tarifa?
Ve la suya y solo la suya: sus precios, sus ofertas y sus formatos. Si le has pactado un precio especial, aparece ya aplicado — no como un descuento que alguien tiene que acordarse de meter a mano.
¿Qué pasa si el pedido llega después del cierre?
Entra en el reparto del día siguiente y el cliente lo ve así en el acuse, con la fecha de entrega prevista. La hora de corte la fijas tú por ruta: a partir de ahí no hay discusión sobre si llamó a tiempo.
¿Se puede modificar un pedido que ya se está preparando?
Sí, hasta que se cierra la carga. El almacén ve el cambio en su lista y la línea queda marcada, para que nadie prepare dos veces lo mismo ni salga una caja de más en la furgoneta.
Enséñanos cómo entra hoy un pedido y te decimos cuántas veces se teclea.
Treinta minutos con tu comercial y tu jefe de almacén delante. Contamos las manos y los minutos reales, uno a uno.