Verifactu en 2026: qué te obliga y qué no.
Llevamos meses cogiendo la misma llamada: «me han dicho que tengo que cambiar de programa de facturación o me multan». Ni es exactamente así, ni te afecta igual si eres sociedad, autónomo o si ya estás en el SII. Esto es lo que hay.
Qué es Verifactu, en una frase
Es la obligación de que tu programa de facturación genere, por cada factura, un registro firmado que queda encadenado con el anterior. Traducido al almacén: las facturas dejan de poder borrarse o retocarse sin que se note. No es un impuesto nuevo ni un trámite más que tengas que hacer tú a mano; es un requisito que tiene que cumplir el software.
La parte que sí te toca decidir es de qué modo lo cumple tu programa: enviando los registros a la Agencia Tributaria en el momento o guardándolos localmente con las garantías de la norma. Las dos son válidas. La primera te quita responsabilidad de encima; la segunda te obliga a conservar y poder demostrar.
A quién obliga y desde cuándo
La fecha que puedes apuntar es una: 1 de enero de 2027, y afecta a sociedades no acogidas al SII. Si tu empresa ya presenta libros por el SII, ese régimen cumple la función y quedas fuera.
Calendario de entrada en vigor
Consulta con tu asesoríaDel resto de plazos —autónomos, otros contribuyentes, y los calendarios que se han movido más de una vez— no vamos a darte fechas en una página web. No porque no las sepamos, sino porque han cambiado varias veces y una fecha equivocada leída aquí te puede costar un cambio de programa que no tocaba. Ese contraste se hace con tu asesoría, con tu forma jurídica y tu volumen delante.
Resumen divulgativo, no asesoramiento fiscal. Antes de cambiar nada, contrástalo con tu asesoría.
Lo que no te obliga
No te obliga a cambiar de gestoría. No te obliga a enviar tus facturas a Hacienda una a una desde el ordenador de administración. No te obliga a tirar el histórico ni a rehacer los ejercicios cerrados. Y no te obliga a comprar un «módulo Verifactu»: si tu proveedor te lo factura aparte, lo que estás pagando es su calendario de desarrollo, no la ley.
Tampoco cambia cómo trabajas en el almacén. El albarán se sigue haciendo igual, la ruta sale igual y el repartidor firma igual. Lo que cambia es lo que ocurre después, cuando ese albarán se convierte en factura.
Cuatro preguntas para tu proveedor de software
Si solo te llevas una cosa de esta circular, que sean estas cuatro preguntas. Hazlas por correo, para que la respuesta quede escrita.
¿Vuestro programa está declarado como sistema conforme?
¿El registro se firma y se encadena de serie?
¿Qué pasa con mis facturas de los años anteriores?
¿Quién responde si Hacienda pregunta?
Y en la práctica, ¿cuánto trabajo es?
Para una distribuidora que ya factura desde su ERP, ninguno: el registro se genera solo al emitir. El trabajo aparece cuando la facturación vive en tres sitios a la vez —un programa antiguo, una hoja de cálculo y el talonario de la furgoneta—, porque entonces hay que decidir cuál de los tres es el sistema de facturación de verdad. Esa decisión es la mayor parte del proyecto; lo demás es configuración.
En Larstel el registro firmado y encadenado va de serie, con el envío de los libros de la noche y el acuse guardado.